El desayuno es un despertar sensitivo. El queso se desmembra granuladamente y me digo "es de ese que ya no se encuentra"; el agua de panela hace el resto. Reposo unos minutos, un poco perdido, pienso en mi primo, su compañía. Actualizo mi mente y salgo del vache: hay que hacer camino.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
9 dic Laguna de la Cocha
El desayuno es un despertar sensitivo. El queso se desmembra granuladamente y me digo "es de ese que ya no se encuentra"; el agua de panela hace el resto. Reposo unos minutos, un poco perdido, pienso en mi primo, su compañía. Actualizo mi mente y salgo del vache: hay que hacer camino.
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Hola sobrinos:
ResponderEliminarHoy me he puesto de nuevo al día en vuestro viaje. Disfruto mucho con las fotos y vuestros comentarios. ¡Os echamos de menos!!!
Un beso muy fuerte,
Sofía
No diga eso que hago la maleta y salgo ahora mismo. Cada día vemos el Bermúdez y nos acordamos de su merced,
ResponderEliminarcha suerte!
chasss grassias hermanito y que dios le ayude...
ResponderEliminarOscar és fantàstic que segueixis el teu relat puntualment, si no fós perquè també t'anyorem i tenim ganes de veure't per Reis, et demanaríem que seguíssis amb aquest viatge, només pel plaer de llegir-lo.
ResponderEliminarEmociona el teu enyor, jo no veig el Bermúdez (?) però también me acuerdo de vuesa merced.
Un petonàs
Hola! de nou, òscar, Ara ens has emocionat de nou per l'anyorança del cosí i pel relat de les barques, les cartes desalinyades...
ResponderEliminarBona nit!
Una abraçada!
Pares i germà!