Nuestro día ha sido de ida y vuelta. Hemos diseñado una lista ampliada de aquellos objetos que facilitarán nuestro viaje y acudimos al Centro en sábado mediodía para dar caza a los mismos. Compramos pijamas y cojines para autobús en un supermercado, fuimos a cambiar un reloj “casio” de dudosa autenticidad que compramos el otro día, husmeamos en el mercado de Ipiales (el Rastro parece un palacio de marqués), entre otras.Más tarde, nos dirigimos a la plaza San Francisco para adorar a nuestra real majestad, o sea, el Presidente Correa. Hemos acudido a la convocatoria a nivel nacional para apoyar al Gobierno frente a las duras críticas recibidas las últimas semanas en relación a las recién aprobadas leyes de Educación y de Recursos Hídricos.
De camino, algún tipo de pájaro mutado nos bautizó con sus frutos intestinales (sí, a los dos a la vez y el mismo pájaro). Debe ser que con el estado de excepción hasta las palomas están en guerra, o que hasta ellas habían respondido a la llamada. En este país se te pueden cagar encima, pero siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte; como no, unos señores se detuvieron para ayudarnos en las tareas de limpieza.
Bé per la solitaritat dels Quiteños!
ResponderEliminarVeiem que esteu molt ocupats...
Us desitgem un viatge molt bo a l'alçada de tot el que desitgeu trobar i que us mereixeu.
Un petó als tres!
Fèlix Xavier Nandi